Desinfección de agua a base de cloro
En la desinfección del agua se emplean desinfectantes como reactivos a base de cloro o bromo, ozono y sustancias orgánicas, en función de cada aplicación. Los reactivos a base de cloro se emplean en más del 90 % de las aplicaciones de desinfección, como en el agua de refrigeración, la limpieza de botellas, la limpieza CIP en frío, las aguas residuales de las plantas de tratamiento y las piscinas.
Tratamiento del agua para consumo
Un ejemplo en Alemania nos muestra cómo se realiza el tratamiento de agua potable para aproximadamente 4 millones de personas. Se extrae agua del lago de Constanza, se eliminan las algas y los sólidos en suspensión y, a continuación, se desinfecta. A menudo se utiliza ozono como desinfectante, seguido de los floculantes y los filtros multicapa. Antes de su distribución, el agua se clora ligeramente para garantizar un suministro seguro.
Medición en continuo de los desinfectantes
Dosificar los desinfectantes de forma precisa es fundamental para evitar tanto dosis excesivas como insuficientes. Los sistemas de medición en continuo permiten una dosificación automática y ofrecen una documentación completa de los valores medidos. De esta forma mejora significativamente la seguridad del proceso y la calidad del agua.
Diferentes compuestos de cloro
Dependiendo del país y de la red de distribución se utiliza cloro libre, dióxido de cloro o cloro ligado (o combinado). El nivel de cloro libre depende del pH, por lo que es necesario medir tanto el cloro como el pH. El dióxido de cloro es independiente del pH y se utiliza cada vez más. El cloro combinado proporciona una desinfección duradera, lo que lo hace ideal para redes de distribución extensas.
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Dependiendo de la aplicación, se pueden utilizar desinfectantes como reactivos a base de cloro o bromo, ozono y sustancias orgánicas. Este vídeo se centra en los diferentes reactivos a base de cloro, ya que se utilizan en más del 90 % de todas las aplicaciones de desinfección actuales. Algunas de las aplicaciones incluyen el agua de refrigeración, la limpieza de botellas de bebidas, la limpieza CIP en frío, el agua efluente de las plantas de tratamiento de aguas residuales y las piscinas. Analicemos ahora de forma más detallada cómo se obtiene el agua potable, un proceso que puede variar considerablemente en función de la fuente de agua y la región. Se trata de una planta de tratamiento de agua situada en el sur de Alemania, que suministra agua potable a unos cuatro millones de personas. El agua se extrae del lago de Constanza, a 60 m por debajo de la superficie del agua y, a continuación, se bombea a la planta de tratamiento de agua. Posteriormente, las algas y los sólidos en suspensión se eliminan mediante la microfiltración en tambores de malla.
A continuación, debe desinfectarse el agua. En este primer paso de desinfección, suele utilizarse ozono. Para una limpieza adicional, se añade un floculante para coagular los componentes no deseados. En nuestro ejemplo, el floculante se dosifica directamente antes de entrar en un filtro multicapa, que se utiliza para eliminar las últimas partículas, incluidos los componentes floculados. Después de pasar el filtro multicapa, el agua ya es consumible. Antes de distribuir el agua a los hogares, es necesario clorarla ligeramente para garantizar un transporte seguro a través de toda la red de agua hasta los hogares. Para ello, se utilizan desinfectantes a base de cloro, ya que crean un depósito de desinfección. En este punto del proceso se encuentra el sensor para procesos de desinfección de Endress+Hauser, adecuado para el desinfectante seleccionado.
¿Por qué es recomendable la medición en continuo de desinfectantes a base de cloro? Al añadir un desinfectante, la dosificación debe ser extremadamente precisa: lo suficientemente alta para eliminar los patógenos, pero lo más baja posible para evitar una dosis excesiva. Con los sistemas de medición en continuo, la dosificación se puede realizar de forma automática, en función de la concentración medida. De este modo, se evitan sobredosis que podrían ser perjudiciales para el consumidor o, al menos, costosas para la empresa de abastecimiento de agua. Por el contrario, una dosis insuficiente podría provocar la acumulación de biofilms en las tuberías y, en el peor de los casos, la contaminación del agua. Por supuesto, la medición en continuo también se puede utilizar como un elemento de control para la dosificación manual, proporcionando una documentación completa de todos los valores medidos. De esta manera, es posible detectar y corregir de inmediato las irregularidades en la desinfección, lo que mejora significativamente el proceso y la seguridad del agua. Dependiendo del país y de la red de distribución se utiliza cloro libre, dióxido de cloro o cloro ligado (o combinado).
El cloro libre, por ejemplo, es un desinfectante eficaz, siempre que el producto desinfectado se encuentre en el rango de pH adecuado. No solo la eficacia, sino también la cantidad medible de cloro libre depende en gran medida del pH. Para compensar esta dependencia y garantizar valores de medición precisos, es necesario combinar la medición de cloro libre y pH. El sensor de cloro libre Memosens CCS51E de Endress+Hauser, combinado con el sensor de Memosens pH CPS31E y el portasondas Flowfit CYA27 forman una unidad perfecta para medir el cloro libre. Nuestros sensores se han desarrollado para ofrecer una medición rápida y estable y, además, requieren muy poco mantenimiento. La monitorización y el ajuste del caudal en el portasondas garantiza que la medición en bypass esté siempre operativa.
El dióxido de cloro también se utiliza en el tratamiento de agua potable y está cobrando mayor relevancia en otras aplicaciones por su efectividad contra los biofilms. A diferencia del cloro libre, el dióxido de cloro no depende del pH y se puede utilizar sin tener que compensar el pH. Por ello, recomendamos utilizar el portasondas Flowfit CYA27 junto con el sensor de dióxido de cloro Memosens CCS50E.
Por último, el cloro combinado es el desinfectante a base de cloro con un tiempo de reacción y eficiencia más lentos, pero que forma un depósito de desinfección muy duradero. Una característica que lo convierte en la opción ideal para garantizar la desinfección incluso en tuberías de distribución muy extensas. El sensor de cloro total Memosens CCS53E, junto con el portasondas CYA27, es la elección correcta en este caso. Los nuevos sensores para procesos de desinfección forman parte de una plataforma innovadora que incluye sensores inteligentes, de bajo mantenimiento y con alta estabilidad de medición. Cuentan con una membrana convexa de material repelente a la suciedad, lo que garantiza una medición estable. El diseño del capuchón de la membrana optimiza el flujo en la membrana, garantizando unos tiempos de respuesta cortos.
La soldadura por ultrasonidos de la membrana y la densidad del material evitan la dilución del electrolito, minimizando las desviaciones y garantizando una medición precisa. Endress+Hauser ofrece soluciones de panel estándar para una instalación, pedido y puesta en marcha simplificados, utilizando la instrumentación recomendada. Se presentan como una solución de tipo "plug and play", preinstalada y conectada a un panel. Como puede ver aquí. También es posible solicitar modificaciones para cumplir con requisitos específicos de los procesos. Ampliaremos esta plataforma de desinfección progresivamente, incorporando más sensores de medición de parámetros como el bromo libre y el ozono, así como otras tecnologías innovadoras. ¡Gracias por ver nuestro vídeo! Si desea obtener más información sobre nuestros productos, visite www.es.endress.com.